martes, 14 de febrero de 2012

Musas inspiradoras

9:12 a. m. Posted by DC , No comments
Estas historias forman parte del libro The Girl in the Song: The Real Stories Behind 50 Classic Pop Songs de Michael Heatley y Frank Hopkinson, de editorial Portico Books, Gran Bretaña.

Una mujer que vive en un carromato gitano en Santa Monica. Una hermosa modelo británica que se sube a un escenario de rock para besar en los labios al cantante en pleno Swinging London. Una adolescente encerrada meditando en India. Una quinceañera que deja boquiabiertos a los parroquianos de un bar de Río de Janeiro. Una actriz famosa de Los Angeles que enloquece a su novio neoyorquino. Estas son sólo algunas de las mujeres detrás de las canciones más célebres del pop y el rock, musas, amantes y fantasías, algunas adoradas, otras maltratadas, todas inmortales pero al mismo tiempo misteriosas. Aquí, Radar revela quiénes fueron y dónde están ahora esas chicas que inspiraron a The Beatles, David Bowie, The Rolling Stones, Pink Floyd, Bob Dylan, Vinicius de Moraes, Leonard Cohen y muchos más.





Dear Prudence
The Beatles




Prudence Farrow estaba muy contenta. A los veinte años, había sido aceptada en un curso de dos meses de meditación trascendental en la comunidad espiritual del yogi Maharishi Mahesh, en Rishikesh, India. “Meditaba desde 1966, y estuve tratando de ingresar al curso durante todo 1967, así que fue un sueño hecho realidad”, recuerda hoy. Al llegar en febrero del ’68, junto a su hermana mayor, la actriz Mia Farrow, descubrió que entre sus compañeros estaban los Beatles, cuya búsqueda espiritual también los había llevado hasta la India.

Sin hacer caso a las advertencias del Maharishi sobre los peligros de exagerar con su práctica, Prudence pasaba largas horas meditando sola en su chalet. “Todo el mundo estaba preocupado, porque se estaba volviendo loca. Así que fuimos a cantarle –recordó John Lennon–. Nos eligieron a George y a mí porque ella confiaría en nosotros. Había estado encerrada tres semanas y no salía, tratando de alcanzar a Dios antes que ningún otro. Esa era la competencia en India: quién llegaba primero a ser cósmico.”

Compuesta por Lennon y el resto de los Beatles, la letra de “Dear Prudence” buscaba tentar a la joven Farrow apelando a su niña interior, especialmente en el estribillo: “¿No vas a salir a jugar?”. Según Paul McCartney, “John se sentó ante su puerta con su guitarra”. Pero Prudence no recuerda haber recibido una serenata por parte de Lennon. “Cuando se terminó el curso y nos estábamos yendo, George mencionó que me habían escrito una canción, pero no la escuché hasta que salió el disco. Me sentí halagada.”

Al regresar a su hogar, en California, Prudence comenzó a trabajar en cine, como asistente de producción y coordinadora de arte. Concibió y coprodujo la película El monte de las viudas (1994), protagonizada por su hermana. También cursó estudios sobre el sur y sureste asiático en la Universidad de Berkeley. Mientras que Lennon denunció al Maharishi poco después de regresar de Rishikesh, acusando al gurú de haber intentado seducir a Mia, la devoción de Prudence hacia la meditación trascendental se mantuvo inmaculada, y es maestra de la disciplina desde hace más de 35 años.


Prudence Farrow (extremo izquierda) en el ashram del Maharishi Mahesh Yogi, febrero de 1968. Con Ringo Starr, su esposa Maureen y Jane Asher.

Under my Thumb
The Rolling Stones  




Chrissie Shrimpton se presentó a Mick Jagger de la manera menos ortodoxa posible, en enero de 1963. Durante un show de los Rolling Stones, Chrissie se colgó de las redes de pesca que decoraban el techo del lugar. Después, con la ayuda del público, que la fue llevando hacia delante como si fuera una pionera del crowd surfing, llegó hasta arriba del escenario. Allí se acercó a Mick Jagger y lo besó en los labios, en frente de todos. Fue la primera chica que un fascinado Jagger les presentó a sus padres y que ellos aprobaron. Hasta junio de 1965 hubo rumores de boda, pero para entonces la relación ya estaba en un declive terminal, y las drogas tuvieron mucho que ver. Su primer viaje de ácido juntos fue conmemorado en “19th Nervous Breakdown”. Fue un mal viaje para Chrissie, que se puso paranoica y desató problemas mentales que iban a profundizarse. Aftermath, el disco editado en abril de 1966, contenía “Under my Thumb”, un himno a la dominación masculina que parece sugerir que Jagger finalmente había adiestrado a esa chica salvaje: la había cambiado de “perro inquieto” a “la más dulce de las mascotas”.

La obvia incapacidad de Chrissie para manejar la inestable mezcla de sexo, drogas y rocanrol debió ser frustrante para Jagger, que disfrutaba esa vida. Para mediados de 1966, Jagger había comenzado un romance con Marianne Faithfull. El 15 de diciembre, Mick y Chrissie iban a viajar a Jamaica, pero él se pasó el día de compras con Marianne en Harrods. Fue la gota que rebasó el vaso. Tres días más tarde, Chrissie intentó suicidarse con una sobredosis de pastillas para dormir. Le salvaron la vida con un lavaje de estómago. Jagger recibió la cuenta médica y se negó a pagarla. Después empaquetó todas sus posesiones y se las llevó del departamento que compartían en Londres. Era Nochebuena.

Dos semanas más tarde, “Let’s Spend the Night Together” se convirtió en un hit mundial. La canción fue escrita después de su primera noche con Marianne. Chrissie, como venganza, empezó un romance con Steve Marriot, de Small Faces. En respuesta, Jagger escribió la cruel y despreciativa “Yesterday’s Papers”, que incluía líneas como “¿Quién quiere los diarios de ayer? / ¿Quién quiere a la chica de ayer?”. Separada de Marriot, Chrissie apenas si llegó a aparecer en un par de películas antes de desaparecer de la vida pública definitivamente.

Chrissie Shrimpton modelando en Londres, 1968.























Don’t Think Twice, It’s All Right
Bob Dylan







Bob Dylan y Suze Rotolo se conocieron en la primavera de 1961, después de que ella asistiera a uno de sus shows en Greenwich Village. “Desde el comienzo, no pude apartar mis ojos de ella”, escribió Dylan en su autobiografía, Chronicles. Un conocido de ambos los describió como “dos chicos inocentes, enamorándose”, pero cuando Dylan grabó su primer disco, Suze comenzó a darse cuenta de que estaba a punto de ser famoso, y eso significaba que ella no iba a poder disfrutar de una vida propia. “Sentí que, como su novia, me transformaba en alguien que no existía. Aun cuando él no me viese de esa manera.”
Susan Elizabeth Rotolo venía de una familia con fuertes conexiones izquierdistas: sus padres, hijos de inmigrantes italianos, eran miembros del Partido Comunista. Dylan reconoció su influencia cuando le dijo a un periodista: “Suze está en esto de la igualdad y la libertad desde mucho antes que yo. Chequeo todas mis canciones con ella”. Trabajaba como secretaria para el Congreso por la Igualdad Racial, y estaba asociada con las protestas contra la prohibición de viajar a Cuba.

Después de seis meses de vivir con Dylan, Rotolo decidió viajar a Italia con su madre para estudiar en la Universidad de Perugia. Pospuso su regreso varias veces, hasta finalmente volver en enero del ‘63. Los críticos han asociado las intensas canciones de amor del disco Freewheelin’ con la fallida relación con Rotolo, especialmente el tema “Don’t Think Twice, It’s All Right”. En los comentarios incluidos en el disco, Dylan escribe: “No es una canción de amor. Es una frase que uno se puede decir a sí mismo para sentirse mejor”. Su biógrafo Howard Sounes comentó: “La grandeza de la canción es la sagacidad de su lenguaje. La frase ‘no lo pienses dos veces, está todo bien’ puede ser gruñida, cantada con resignación o con una ambigua mezcla de resentimiento y tristeza. Expresa tan bien las emociones contradictorias de un amor fallido, que trasciende su origen autobiográfico”.

En mayo del ’63, Dylan actuó junto a Joan Baez en el Festival de Monterrey, donde empezaron su relación. Rotolo se alejó de él mudándose a Cuba a mediados del ’64, aunque era ilegal hacerlo. En 1970 se casó con un italiano al que había conocido en Perugia, y tuvieron un hijo, Luca, que es actualmente luthier en Nueva York.
Suze Rotolo y Dylan en 1961, antes del lanzamiento de su primer álbum.




















See Emily Play
Pink Floyd





Pink Floyd estaba tratando de hacerse conocer en la escena del Swinging London de 1966 cuando un encuentro entre una ingenua colegiala y Syd Barrett devino en la inspiración para su hit más importante. Cuando aún no habían firmado para ningún sello discográfico, The Pink Floyd Sound –tal como eran conocidos entonces– tocaban regularmente en All Saints Hall, justo afuera de Lasbroke Grove, en el oeste de Londres.

Emily Young, hija del político laborista Wayland Hilton Young, era alumna del cercano colegio Holland Park, y la mejor amiga de Anjelica Houston. Con quince años por entonces, Emily cargaba con sobrenombres como Far Out Em (traducible como La colgada Em) o La colegiala psicodélica. Después de un show en All Saints, fueron todos juntos a la casa de uno de los managers del grupo, que quedaba cerca, y compartieron un porro con Barrett y la banda.

Cuando el grupo firmó con EMI, necesitaron un sucesor para su primer single, y Barrett cambió la letra para una canción que tenían compuesta, titulándola “See Emily Play”. Aunque sus amigos y compañeros de banda comenzaron a ver entonces un deterioro en su salud mental, aún conservaba su lado juguetón. En una de sus características declaraciones, le contó a un periodista que había visto a Emily bailar desnuda en un bosque, mientras dormía bajo las estrellas después de una gira en el norte.

“En una biografía de Barrett escribieron que yo era fan del grupo, y por eso estaba ahí esa noche, pero nunca lo fui –confesó Emily en el 2001–. Apenas si les presté atención, porque estaba interesada en los poetas que solían aparecer en Notting Hill por aquella época. Por eso estaba en All Saints.” Convertida en una de las escultoras británicas más importantes desde fines de los ’90, su estudio está ubicado en el oeste de Londres, no muy lejos de donde escuchó a Pink Floyd por primera vez. Asegura que ella no es “la chica que intenta pero no entiende”, como dice la letra. “No me conocía lo suficiente como para tener ninguna opinión sobre mi carácter. Más bien es una conversación entre el Syd original y la persona dañada por las drogas en la que se estaba convirtiendo. Es un halago haber sido elegida como la encarnación de su mágico talento, pero esa canción no es de ninguna manera sobre mí.”

Emily Young en la foto de su pasaporte, años ’60.



















Garota de Ipanema 
Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes




Heloísa Eneida Menezes Paes Pinto era una chica de quince años que vivía en la calle Montenegro del barrio carioca de Ipanema. Todos los días pasaba por el popular café bar Veloso y ocasionalmente paraba para comprarle cigarrillos a su madre. El Veloso era el lugar de encuentro de Vinicius y Jobim, y los dos se sintieron obligados a describir la manera en que la chica robaba la atención de todos cuando caminaba en una canción que originalmente llamaron “Menina que passa”. Poco después le cambiaron el título. Después de que la canción se convirtiera en un éxito planetario en la versión de Astrud Gilberto, hubo una intensa especulación sobre quién podría ser la chica de Ipanema. Cansado de la cantidad de pretendientes que se arrogaban ser “la chica”, Vinicius dio una conferencia de prensa en 1965 y confirmó que era Heloísa. Dijo poéticamente: “Es una chica dorada, una mezcla de flores y sirenas, llena de luz y llena de gracia, pero cuya personalidad también está llena de tristeza porque siente que la juventud pasa y que no podemos retener la belleza. Ella es el regalo de la vida con su hermoso y constante fluir”. Heloísa recibió el reconocimiento público. La canción ganó el Grammy por Disco del año en 1965 y expuso todavía más a Heloísa. Su fama se mantuvo constante, al menos en Brasil, e incluso hizo dos apariciones en Playboy, una en 1987 a los 40 años, y otra en 2003, con su hija. Las fotos demostraron que el tiempo fue amable con la chica de Ipanema. Pero surgió la controversia cuando Heloísa (ahora Pinheiro después de su casamiento con un ingeniero paulista) decidió abrir una tienda de ropa llamada Garota de Ipanema. Los hijos de Vinicius y Jobim intentaron demandarla por el uso de la canción, pero el juez del caso no estuvo de acuerdo con ellos y falló en favor de Heloísa, que ya había comentado sobre su decepción antes del caso judicial: “Jobim solía decirme que ‘Garota de Ipanema’ era la gallina que había puesto el huevo de oro, pero yo nunca vi un centavo, y tampoco considero que debería haber recibido dinero. Pero ahora que estoy usando una marca registrada legalmente quieren prohibirme ser la chica de Ipanema. Y eso es ir demasiado lejos”.
Heloísa Pinheiro, hoy dueña de una boutique en San Pablo.




















Suzanne

Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes



Suzanne Verdal conoció a Leonard Cohen a principios de 1960, cuando era una adolescente. Se conocieron en Le Vieux Moulin, jazz club de Montreal, donde ella bailaba con su amante y futuro esposo, el escultor Armand Villaincourt. Cohen era mayor que ella –tenía poco más de 20– y sabía que Suzanne era la musa de muchos poetas beat de la escena. Cuando Suzanne y Armand atravesaron una traumática separación, ella se mudó con la hija de ambos a una casa a orillas del río St. Lawrence y Cohen se convirtió en una visita regular. “Leonard supo sobre este lugar donde yo vivía, con los pisos rotos y una poética vista del río, y venía a verme. Tomábamos té juntos y comíamos mandarinas”, recuerda Suzanne. “Yo encendía una vela y servía el té y nos quedábamos en silencio. Cuando hablábamos, era sobre la poesía y la vida.” Cohen estaba loco por Suzanne, pero su pasión no era correspondida. La musa apareció por primera vez en el poema “Suzanne Brings you Down”, publicado en 1966 en el libro Parasites of Heaven. Su intención era ser una carta de amor, pero no llegó a destino. Verdal se había ido de viaje con su hija y recién cuando volvió una amiga le habló del poema. Poco después, Cohen lo grabó como canción. “Me siento halagada”, dice hoy Suzanne. “Pero fui retratada, creo, de una manera triste, y eso es desafortunado. No creo haber sido tan desdichada; pero a lo mejor lo era, y él lo percibió y yo no. Los poetas tienen una visión y la usan. Pero después nos distanciamos con Leonard, sin saber por qué. Había un sentimiento ofuscado y triste que no estaba ahí al principio. Ahora la letra tiene más sentido porque puedo escuchar la canción con cierta distancia.”

Suzanne continuó con su estilo de vida hippy durante los años ’70 y ’80, y trabajó como bailarina, coreógrafa y masajista. Volvió a ver a Leonard varias veces y la mayoría fueron encuentros gratos, excepto uno en los años ’80. Suzanne estaba bailando en la calle, en la plaza Jacques Cartier. “Leonard se acercó, lo vi, nos miramos y cuando terminé de bailar, se fue. No entendí. No me saludó y me quedé pensando en eso mucho tiempo. Fue doloroso. Yo me mantuve fiel a ‘el arte por el arte’, pero él siguió adelante. No sé si eso lo avergonzó, lo intimidó o lo puso incómodo.” En 1992, Suzanne se mudó a Santa Monica. Su hijo Kahlil la ayudó a construir un carromato gitano donde vive desde entonces.
Suzanne Verdal, años ’90.















Sweet Child O’ Mine 
Guns N’ Roses




Erin Everly, hija de Don –una de las mitades del dúo Everly Brothers–, conoció a Axl Rose en 1986, en Hollywood. Ella trabajaba como modelo, él empezaba a llamar la atención con su banda, Guns N’ Roses. Después de un show, Axl le escribió una suerte de poema que días después se transformó en la letra de “Sweet Child O’ Mine”, escrita en media hora durante un ensayo después de que Slash tocara el inolvidable riff introductorio. Slash relató en 1992: “Yo estaba sentado por ahí, haciendo chistes, actuando como un idiota, y toqué ese riff. Izzy se unió, tocó la parte rítmica y de repente a Axl le gustó. Yo odiaba esa guitarra, sin embargo. Ahora me gusta porque llegué al punto en que suena realmente bien en vivo. Pero definitivamente no fue algo que hubiera tenido en la cabeza, ni que anduviera tarareando”.
La canción llevó a la banda al superestrellato en el verano de 1988, con un video en alta rotación en MTV. El álbum que la incluyó, Appetite for Destruction, llegó a quíntuple platino. Pero la relación de Axl y Erin no era exitosa. Aunque la letra decía “ella tiene ojos del más azul de los cielos / odiaría mirarlos y ver en ellos una pizca de dolor”, se sabe que Axl le pegaba a Erin y algunos conocidos afirman haber sido testigos de la violencia. Pero Erin se quedó con Axl a pesar de esto y atribuyó su comportamiento a su infancia traumática. Tiempo después le dijo a la revista People: “Siempre creí que las cosas podían mejorar y le tenía pena. Pensaba que podía aliviar el sufrimiento de su niñez”. En 1990, Axl le dio un ultimátum a su novia: “Casate conmigo o me mato”. Partieron a Las Vegas con el arma en el auto y se casaron; Axl prometió cambiar. Pero no fue así. Erin sufrió un aborto y decidió que no iba soportar más. “Había perdido todo; no quería pelear más y ya no sentía compasión por los abusos que él había sufrido cuando era chico”. El matrimonio se anuló en 1991. El romance había durado cinco años. En una entrevista con Rolling Stone, Axl dijo: “Erin y yo nos maltratamos. Nos arruinamos la vida”. Erin Everly dejó de modelar y se casó con un arquitecto en 1997, tres años después de llevar ante la justicia a Axl por maltrato y abuso. Llegaron a un arreglo privado y ella retiró los cargos


Erin Everly y Axl Rose en 1990, poco después de su casamiento en Las Vegas




















Life on Mars?
David Bowie



La letra de “Life on Mars?” suele describirse como oscura y confusa, pero los biógrafos de Bowie apuntan que “la chica del aburrido cabello marrón” es Hermione Farthingale, una ex novia de David. Aunque su pelo, en realidad, era rojo-dorado, del mismo color que Bowie usa en la tapa de Hunky Dory (1971), el disco donde aparece la canción. Se conocieron en enero de 1968 en los estudios de la BBC, donde trabajaron en una obra llamada The Pistol Shot. Hermione, bailarina, ejecutaba un minué y David, protegido del coreógrafo y mimo Lindsay Kemp, había sido incluido en el elenco. Hermione tenía 19 años y era la arquetípica rosa inglesa: atractiva, lánguida y segura de sí misma. Kemp recuerda que estaba terriblemente celoso de ella: “Sufrí cuando salimos de la BBC y él caminaba a su lado. Estaba lívido”.

“Yo vivía en una casa muy linda de Clareville Road, con otras seis personas, y David se mudó conmigo. Nuestra habitación era en el ático y veíamos un árbol desde la ventana. Ahí David escribió ‘Space Oddity’”, recuerda Hermione. En septiembre de ese mismo año formaron un trío de folk experimental con Tony Hill llamado Feathers; con los años, Bowie diría que sólo estuvo en esa banda para pasar tiempo junto a Hermione.

En enero de 1969 se separaron durante la filmación de un corto promocional de Bowie llamado Love you Till Tuesday, donde Hermione actuaba. “Había empezado los ensayos para un papel que me iba a llevar fuera del país. Quería bailar: cantar no era mi vocación”, explica ella. Algunos amigos de Bowie especularon con que la familia de clase media alta de Hermione no aprobaba la relación. Bowie escribió más tarde: “Estaba loco por ella y la separación me demolió”. Documentó sus sentimientos en las canciones “Letter to Hermione” y “An Ocassional Dream”, del disco Space Oddity.

Hermione apareció en la película de Ken Russell El novio (1971) y su último papel en cine fue en El gran vals (1972). Años más tarde, Bowie dijo que “la chica del aburrido cabello marrón” se había casado con un antropólogo y vivía en Nueva Guinea, donde era una destacada cartógrafa que trazaba los ríos de la isla. Aunque parece una típica historia inventada por Bowie, la locación de Hermione, al menos, es la correcta.

Hermione Farthingale con David Bowie cuando ambos eran parte del grupo Feathers, 1968
















Peggy Sue
Buddy Holly




Peggy Sue Gerron era la novia del baterista de Buddy Holly y su mejor amigo, Jerry Allison. Según recuerda Gerron, la inspiración le llegó al rocker de los anteojos en el medio de la noche. Llamó por teléfono a su productor Norman Petty, y le dijo: “Acabo de escribir esta canción y la titulé con el nombre de la novia de Jerry”. Aunque Buddy y Norman comparten autoría por el tema, no está claro en cuánto es lo que contribuyó cada uno.

Holly conoció a Peggy Sue en el recital que dio en una secundaria de Sacramento, California, cuando, llegando tarde para el show, la tiró al piso. “Tropezó conmigo, con la guitarra en una mano y el amplificador en la otra, y me dijo: ‘No tengo tiempo de ayudar a levantarte, pero sí que sos bonita’, antes de salir corriendo.” Tres semanas más tarde, cuando ya estaba saliendo con su futuro esposo Jerry Allison, éste se la presentó a su amigo. “Buddy empezó a reírse, Jerry le preguntó qué es lo que era tan gracioso, y él le contestó: ‘Yo ya le pasé por encima a tu Peggy Sue’”.

Su muerte en un accidente de avión convirtió a Buddy Holly en una de las primeras figuras inmortales del rock, y la afirmación del cantautor Doc McLean de que ese 3 de febrero fue el “día que murió la música” resultó errónea: los éxitos musicales póstumos de Holly superaron en una proporción de tres a uno a los que consiguió en vida. De hecho, Gerron aparece no en uno, sino en dos títulos: el otro es Peggy Sue Got Married. Aún mas melancólico que su predecesor, fue registrado por Buddy en un grabador casero en 1958 y recién se lo escuchó después de su muerte.

Tras su separación de Jerry Allison a mediados de los ’60, Peggy Sue se convirtió en asistente de dentista. Se casó nuevamente, tuvo dos hijos y ayudó a su marido a establecer un negocio de plomería, convirtiéndose en la primera plomera licenciada de California. Para celebrar el 50º aniversario de la canción, publicó una autobiografía en 2008, titulada Whatever Happened With Peggy Sue. La viuda de Holly no quedó muy contenta con el libro, y aseguró que su marido nunca consideró a Peggy Sue como su amiga, y que cambió el nombre de la canción sólo porque Allison se lo pidió. Por su parte, el hermano de Buddy, Larry, sostiene que el nombre que pretendía usar originalmente en la canción era el de su sobrina, Cindy Lou.

Peggy Sue Gerron en 1994.
















Hearts and Bones
Paul Simon




Para cuando el disco Heart and Bones fue editado en 1983, la carrera solista de Paul Simon estaba empantanada. Nunca había sido prolífico, pero a comienzos de los ‘80 se distrajo en una prolongada aunque insatisfactoria reunión con Art Garfunkel, un paso hacia atrás en su carrera cuyo resultado fue un bloqueo creativo. Y también estaba luchando con una tempestuosa relación con la actriz Carrie Fisher, la mítica Princesa Leia de La Guerra de las Galaxias, a la que había conocido en 1978.

Aunque es muy claro que se amaban profundamente, fue una relación tempestuosa, llena de peleas y separaciones. Tenían poco en común: Carrie era una hija del Hollywood hedonista, él un hijo de la neurótica Nueva York. Su breve matrimonio en 1983 fue en realidad un último manotazo de ahogado. Pero la relación colapsó bajo el peso de la batalla de Fisher contra el abuso de sustancias, lo que a su vez era un síntoma de un desorde bipolar que no había sido diagnosticado.

Después de seis años de pareja, pero apenas once meses de casados, el divorcio coincidió con las pobres ventas del disco, que con el tiempo ha sido reevaluado como uno de los mejores de la carrera de Simon. Y “Heart and Bones” es considerada por muchos como su mejor canción de amor, “el arco de una relación amorosa esperando para ser reconstruido”. Pero por entonces había perdido el favor del público, que recién recuperó dos años más tarde con su disco Graceland, cuyo tema principal es una meditación sobre su separación.

Por su parte, Carrie Fisher sobrevivió a las drogas y la depresión para convertirse en una escritora famosa. Ficcionalizó sus experiencias sobre las dependencias y su relación con Paul, y su autobiografía se convirtió en un exitoso unipersonal. Sobre el escenario, admite que es impactante escuchar canciones en la radio sobre una relación que terminó un cuarto de siglo atrás. A pesar de todo, le aconseja a su público: “Si pueden inspirar a Paul Simon para que componga una canción sobre ustedes... ¡háganlo!”.
Carrie Fisher y Paul Simon, recién casados, en 1983.


Uno de aca
Seguramente lo negó (o no dijo nada) pero dicen que es para ella........




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